NuestamemorIA presentó sus avances de investigación en el Seminario Internacional de la Universidad Católica de Uruguay.
Junio de 2026.- El gran cambio que impulsa el uso de herramientas de inteligencia artificial en el trabajo con archivos históricos: este fue el tema central del Seminario Internacional de Archivos, Memoria e Inteligencia Artificial, desarrollado en la Universidad Católica de Uruguay, que contó con la participación de NuestramemorIA e investigadores de Uruguay y Estados Unidos.
“El cruce entre ciencias de la computación y las humanidades impulsa soluciones que son escalables a áreas como la salud y el derecho”, destaca Jocelyn Dunstan, sobre el trabajo que se realiza en NuestramemorIA. “Este tipo de actividades fortalece la colaboración regional desde una identidad local y ética que protege la privacidad de datos sensibles, y no sólo es crítica para la memoria histórica, sino que representa un motor de desarrollo tecnológico con impacto a nivel país y regional, ya que estas herramientas son escalables a áreas tan diversas como la salud pública, el derecho general y la transparencia administrativa”.
El impacto de la investigación: Innovación desde Chile
Las presentaciones del equipo NuestramemorIA profundizaron en las líneas de investigación que se están desarrollando en el proyecto y que buscan, a través de las tecnologías de IA, expandir la capacidad de análisis experto. Domingo Mery, académico del DCC UC e investigador del proyecto, presentó sobre IA y Procesamiento de Imágenes, mostrando resultados preliminares que permiten el rescate de información de documentos de baja calidad y la automatización de la transcripción de audios históricos. Destacó el reconocimiento facial en documentales para identificar víctimas y también el uso de georreferenciación de trayectorias para visualizar los sitios de detención y desaparición durante la dictadura chilena, como también el trabajo en colaboración con organizaciones sostenedoras de los archivos en Chile, como el Museo de la Memoria.
El académico de la Universidad Católica de Uruguay y de la Universidad Alberto Hurtado, Hugo Rojas, centró su presentación en el uso de modelos de lenguaje (LLM) y grafos de conocimiento para sistematizar información dispersa en miles de fojas judiciales. Este trabajo permite realizar búsquedas complejas, identificar contradicciones en testimonios y facilitar que estos datos técnicos ingresen a la cultura popular y al conocimiento ciudadano de manera precisa.
En tanto, Jocelyn Dunstan, académica IMC y DCC UC, se enfocó en el uso de la metodología “Human-in-the-loop“, destacando que el desarrollo exitoso de la IA aplicada a justicia transicional requiere humanos curando la información que alimenta los modelos, anotando datasets de entrenamiento y haciendo evaluación de respuestas y encontrando los usos más adecuados de estas tecnologías depende de la supervisión humana constante para la validación de datos. Su enfoque prioriza la ética en la anotación, asegurando un trato justo y pagos adecuados para los anotadores, además de utilizar modelos locales para garantizar la confidencialidad de la información sensible y detectar información censurada en archivos oficiales.
Colaboración regional
En el primer panel, “Archivos de la represión y justicia transicional: de la memoria documental a la evidencia computacional”, presentaron también Santiago López Cariboni, de la Universidad de la República de Uruguay (UdelaR), sobre la lógica de la represión autoritaria, desde archivos históricos a evidencia masiva. Elina Gómez, también de UdelaR, se enfocó en el proyecto Cruzar, y presentó sobre los dilemas y desafíos metodológicos en el procesamiento computacional de archivos militares de la dictadura uruguaya, y cerrando el bloque, presentó Pamela Izvănariu, de la University of the Pacific – McGeorge School of Law, California, sobre su trabajo con un enfoque racial y económico sobre las exploración con IA de las sentencias históricas que se está realizando en Estados Unidos.
El segundo panel de la tarde, titulado “Métodos de inteligencia artificial para el análisis de datos históricos: texto, imagen y validación humana”, profundizó en los pilares técnicos y éticos que sostienen la investigación regional. En este bloque, Gregory Randall (UdelaR) analizó la situación actual y las perspectivas del repositorio Luisa Cuesta, un recurso fundamental para la consulta y preservación de archivos de la memoria. Los investigadores de la Facultad de Ingeniería de la UdelaR, Ignacio Ramírez y Lorena Etcheverry, compartieron sus avances en el procesamiento de imágenes y en las técnicas de extracción y representación de información aplicadas específicamente al Proyecto Memoria en Uruguay.
Una discusión necesaria
Los y las participantes en los paneles de conversación profundizaron en cómo los regímenes autoritarios del Cono Sur, y particularmente en Uruguay, utilizaron una densa burocracia para focalizar la represión, basándose en “señales” o información recopilada sobre los individuos para decidir a quién vigilar, perseguir o castigar. También se destacó la relevancia de investigaciones interdisciplinarias locales, como el proyecto que vincula la prisión política con el cáncer, el cual utiliza herramientas computacionales para analizar archivos militares y construir una cohorte histórica retrospectiva. Este esfuerzo busca generar evidencia científica sobre los efectos del estrés por tortura mediante el cruce de datos patronímicos con registros epidemiológicos nacionales, superando los desafíos de acceso a la información y la complejidad de los archivos de inteligencia.
Por otro lado, se discutió la implementación de metodologías de “human-in-the-loop”, subrayando que la inteligencia artificial no sustituye la interpretación experta, sino que la expande para enfrentar volúmenes masivos de datos. También compartieron avances en el reconocimiento facial en documentales para identificar víctimas desaparecidas y el uso de grafos de conocimiento para sistematizar expedientes judiciales, permitiendo detectar contradicciones en los relatos de los perpetradores.
Para Domingo Mery, “es fundamental que estos esfuerzos se coordinen de forma local, priorizando el desarrollo de infraestructuras locales y el uso de modelos de código abierto que protejan la privacidad de los datos sensibles, evitando la dependencia de nubes externas”. Al fomentar una colaboración estrecha entre investigadores de Chile, Uruguay y Argentina, el proyecto no solo busca justicia para el pasado, sino que construye una soberanía tecnológica regional capaz de enfrentar desafíos complejos con una mirada ética, colaborativa y situada en nuestra propia realidad.
“Es necesario, particularmente para estos temas, que nuestros países puedan desarrollar soberanía tecnológica, que incluya el procesamiento de datos en servidores locales para garantizar la confidencialidad, y el desarrollo de parte de personas expertas, tanto en el manejo y conocimiento de la envergadura de archivos locales, como en la memoria histórica de cada uno de nuestros países”, destaca Hugo Rojas sobre la relevancia del seminario para el trabajo de NuestramemorIA.









